jueves, 19 de julio de 2012
jueves, 21 de junio de 2012
Fuera así nada más
Gracias pero aquí muy muy no están
fabulosos engendros llenos de ceros
llenos de nada
y qué voy a decir de ustedes
pedazos de nada
que no llegan ni a la vaporización útil de sus almas
que ni siquiera hallan detrás de una otra palabra
digna de sol
que merezca ser dada
así como su voz
así como su habla
no contemplo sus formas
ni sus autoreferencias continuas
que desnudan sus sombras
como si tal fuera rima;
ni sus ansias escandalosas (sobre el lodo)
ni su sudor insostenible que es vagancia
pura insípida
desnuda terrenal asquea
sobre esta pobre orilla.
energúmena almena
de sus claros modos
baja inmundicia
que ensucia los recovecos del alma
no los tolero ni siquiera en variados formatos
no los tolero ni viajando en quantos
ojalá nunca entiendan ni lean ni sepan nada
solo aléjenlos
que estén alejados
fabulosos engendros llenos de ceros
llenos de nada
y qué voy a decir de ustedes
pedazos de nada
que no llegan ni a la vaporización útil de sus almas
que ni siquiera hallan detrás de una otra palabra
digna de sol
que merezca ser dada
así como su voz
así como su habla
no contemplo sus formas
ni sus autoreferencias continuas
que desnudan sus sombras
como si tal fuera rima;
ni sus ansias escandalosas (sobre el lodo)
ni su sudor insostenible que es vagancia
pura insípida
desnuda terrenal asquea
sobre esta pobre orilla.
energúmena almena
de sus claros modos
baja inmundicia
que ensucia los recovecos del alma
no los tolero ni siquiera en variados formatos
no los tolero ni viajando en quantos
ojalá nunca entiendan ni lean ni sepan nada
solo aléjenlos
que estén alejados
Viva el perfecto estar (ficto)
hay que volver a una rítmica de trovador
como terroristas de modas
los que te ponen presiones
en la cabeza
en las bolas caramba
ta, la parió
este es el tatata tatí
el cometa teté
el cololo peiré
el simio batatí
el piloto papá
el negro maracaná
que lo tiró de la pe
y como que en aquel día
nadie quería que
todos estaban en lo de la
esperaban su abrazo pero bueh
no se nombró nunca a má
nunca supimos o sabimos qué de qué
ni su de la
y entonces
el beibi lloró
el beibi lloró
y como el beibi lloró
lo vamo a tirar de las patas al nene
lo vamos a tirar de las patalnene
nadie sabe quién nadie sabe quién fu
su estirpe ya dirá dirá
su sola rocola será
domingo, 3 de abril de 2011
Pienso en robots
En estos días existentes, con sus "sí", "no", "tanto" y "nada", hoy, sin embargo, pretendo el tedio. O mejor dicho, no pretendo el tedio, sino que él me pretende, y eso basta. Es una cuestión de horas secas, corroídas, pero con gustos nostálgicos. En verdad se termina produciendo el efecto contrario, porque creo descubrir que pensar en el tedio es revertirlo. Entonces es trágico (¿es trágico?), es trágico (no, no es trágico entonces) el costado aquel de las nociones dentro de cajas de azar dentro de más cajas. Es posible que sea decir demasiado, pero en lo que respecta a estas habitaciones sin tiempo, es regla. Siento que todo toma forma solo a partir del tiempo, en su fluir mecánico, como de danza. Se activa a menudo esa maquinaria pero con deficiencias, chirríos, grandes espasmos.
Pienso en robots, dos.
mz
Pienso en robots, dos.
mz
Así se sacuden
En lugar de eso, los cangrejos
no podían sino ver.
Iban escogiendo pasos al azar,
atentos al tedio
"Como todo el mundo me confundo
y me olvido qué venía a hacer
al almacen de esa cuadra
donde era ayer
el vivir"
En Ramos Mejía todo era ayer
y la fábrica de enfrente.
Las fotos descoloridas
se guardaban en tomos sarcófagos.
"No debieras olvidar:
hay montones de espacios
dañados, tan inertes,
que llevamos dentro
y a casa."
Felices subdesarrollos táctiles
en defensa del cero ser,
envidia de navegante lucero
(quemando el aire que lo acompaña,
mudando el tiempo disperso,
siempre, sin precedente).
Desde la ventana, pistas,
rodeadas de pastizales
humedos, atardecidos.
Más allá, el sueño de aviones,
esos con nubes y destinos.
Destinos. Destinos, destinos
algunos disueltos, ya se dicen dormidos
otros de existencia ideal,
otros fenecidos,
otros disolviéndose ante el suceso exacto
y tardío.
Profundo escondido, su noción
es ahora canción de difícil fonética,
independiente del frágilo alivio,
movimiento en tanto hartazgo funcional
tañido.
Y esas lejanas cosas,
suficientes como para desterrarlo todo,
con catársis de expectro
(severas, severo),
mientras los habitantes externos
deambulan en su sitio
susurrantes
abajo, en los pasillos,
- ahora galerías,
incluso en la distancia
donde se incendian sus voces
de avería.
Fugaces los nada,
salen a pasear, sin desquicio,
en reposeras móviles, tácticas,
distintas de diferia,
solo meras copias fácticas
de sí mismas:
de características fractálicas latentes.
Retráctiles así como bellas
mohosas,
de precipitada indeferencia.
Su peor super,
ingenio sin memoria,
reconstruyendo el recuerdo,
exprimiendo
arduas horas máquina
de piense erudito
y material abyecto.
De diagramas todos cíclicos.
"Así se sacuden de esos sueños", dijo.
mz
no podían sino ver.
Iban escogiendo pasos al azar,
atentos al tedio
"Como todo el mundo me confundo
y me olvido qué venía a hacer
al almacen de esa cuadra
donde era ayer
el vivir"
En Ramos Mejía todo era ayer
y la fábrica de enfrente.
Las fotos descoloridas
se guardaban en tomos sarcófagos.
"No debieras olvidar:
hay montones de espacios
dañados, tan inertes,
que llevamos dentro
y a casa."
Felices subdesarrollos táctiles
en defensa del cero ser,
envidia de navegante lucero
(quemando el aire que lo acompaña,
mudando el tiempo disperso,
siempre, sin precedente).
Desde la ventana, pistas,
rodeadas de pastizales
humedos, atardecidos.
Más allá, el sueño de aviones,
esos con nubes y destinos.
Destinos. Destinos, destinos
algunos disueltos, ya se dicen dormidos
otros de existencia ideal,
otros fenecidos,
otros disolviéndose ante el suceso exacto
y tardío.
Profundo escondido, su noción
es ahora canción de difícil fonética,
independiente del frágilo alivio,
movimiento en tanto hartazgo funcional
tañido.
Y esas lejanas cosas,
suficientes como para desterrarlo todo,
con catársis de expectro
(severas, severo),
mientras los habitantes externos
deambulan en su sitio
susurrantes
abajo, en los pasillos,
- ahora galerías,
incluso en la distancia
donde se incendian sus voces
de avería.
Fugaces los nada,
salen a pasear, sin desquicio,
en reposeras móviles, tácticas,
distintas de diferia,
solo meras copias fácticas
de sí mismas:
de características fractálicas latentes.
Retráctiles así como bellas
mohosas,
de precipitada indeferencia.
Su peor super,
ingenio sin memoria,
reconstruyendo el recuerdo,
exprimiendo
arduas horas máquina
de piense erudito
y material abyecto.
De diagramas todos cíclicos.
"Así se sacuden de esos sueños", dijo.
mz
lunes, 6 de septiembre de 2010
Avizor
Este ojo avizor enorme, lleno de ceros y parajes tardíos.
Las nociones sobre lo básico del Febo.
Su pleno acervo crático,
despertado, pretérito,
moliente,
ensordeciendo a modo afónico las más malditas heces,
con un despliegue prismal en el que,
sorbiendo nichos,
me despliego
esporádico,
ausente,
solvente de mi propia cepa muerta de verles,
mordente de los pequeños salientes
estilos del sol, sal soliente;
así, noveno de los planetas,
se padecen estos fluidos inertes,
con los destellos apagados
de las cancerígenas mentes.
Nuevamente sigilo el cráneo
de los que apañan esas heces,
trepanado, trepanado,
impalpable, contingente.
Los entiendo como a los hongos,
plácidos, que se mecen
a sus muertas mareas
y a los desmudos ecos.
Entonces sobreviene:
el diseño del día,
el disgusto ajeno,
tarea autista,
se padece.
Lame la médula con pronta dislexia
pretendiendo de veras
una provocación al llanto
veraz, urgente,
sonando su sonaja
por los oscuros cerros,
buscando encallar pálido, ya lechoso,
en las mismas playas de su blabla, leche.
Entonces sobreviene:
el diseño del día,
el disgusto ajeno,
tarea autista,
se padece.
mz
Las nociones sobre lo básico del Febo.
Su pleno acervo crático,
despertado, pretérito,
moliente,
ensordeciendo a modo afónico las más malditas heces,
con un despliegue prismal en el que,
sorbiendo nichos,
me despliego
esporádico,
ausente,
solvente de mi propia cepa muerta de verles,
mordente de los pequeños salientes
estilos del sol, sal soliente;
así, noveno de los planetas,
se padecen estos fluidos inertes,
con los destellos apagados
de las cancerígenas mentes.
Nuevamente sigilo el cráneo
de los que apañan esas heces,
trepanado, trepanado,
impalpable, contingente.
Los entiendo como a los hongos,
plácidos, que se mecen
a sus muertas mareas
y a los desmudos ecos.
Entonces sobreviene:
el diseño del día,
el disgusto ajeno,
tarea autista,
se padece.
Lame la médula con pronta dislexia
pretendiendo de veras
una provocación al llanto
veraz, urgente,
sonando su sonaja
por los oscuros cerros,
buscando encallar pálido, ya lechoso,
en las mismas playas de su blabla, leche.
Entonces sobreviene:
el diseño del día,
el disgusto ajeno,
tarea autista,
se padece.
mz
martes, 26 de enero de 2010
Se destempla
Se destempla el aire
cuando esta manía, exacta,
se fuerza de tragedias.
No es así mi forma (lodo)
que se muge por las selvas;
la llevo a modo de perla
que finje siempre un poco.
mz
cuando esta manía, exacta,
se fuerza de tragedias.
No es así mi forma (lodo)
que se muge por las selvas;
la llevo a modo de perla
que finje siempre un poco.
mz
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