labial
sopla suena
cobriza
y zambullirse
en el descanso
padre de lo real
un teatro de lo evidente
entresueña
espejo
él, espejo
él, tijera
y centellea
pone mueca de sobra
una pesadilla de papel madera
no me voy a revertir
y tampoco necesito o quiero
atardece frío
sobre la baba barba
del que duerme
en el colectivo
disculpe mi dislexia
plena de ceros
y cortos
disculpe
mi mano izquierda
no sé si por si misma piensa
o si espera un tufo de lisiado
que la aliste para ser
espera
datos aproximados
tienden a la pena
al desgano
empujan a no enteder
el contexto
ni lo estudiado
que es la esfera
disculpe mi alergia
mis pieles que se sonrojan
ante la caricia falsa de las cosas
y mis estornudos
que hacen zarpar barcos
que enseguida se hunden
enero febrero marzo abril
luego persuación
intriga, avenimiento
y situaciones embarazosas
relacionadas con congojas
que cloquean dentro
sepan disculpar
todo en mí
como mi sombra que es como un desposeído
que no tiene hogar y duerme donde puede
mamá es un pájaro
que se aleja
viernes, 9 de mayo de 2008
viernes, 2 de mayo de 2008
La nariz es una flauta flema
Lectura de cactos. Importante recurso áspero.
Sensación táctil, llena de raspones y sangre.
Lemura, ¿es una tierra o un animal?
Si es animal, lo imagino montado por enanos.
Si fuera una tierra, sería lejana en el tiempo,
a barco de distancia
y por enanos gobernada.
Como decían las esporas a mi oído
“busca el fuelle que te infle los párpados”.
Como susurraban las esporas en oración
a los pelos nervios de mi nariz:
“hora de la alergia”. Diablos.
Entonces la mágica flema
crece y estimula el verde y agua.
Acariciando cactos frente a un espejo.
La mano, diversa de dedos
avisa a coro que sus dolores
no se reflejan.
Diapositivas de clase de ciencias naturales,
decoloradas por los años y las miradas,
ahora son proyectadas contra el paredón
de mi patio trasero.
Hay otras paredes, como las que contienen el mar.
En efecto, existe una playa siempre nublada
y desde su arena se eleva una muralla blanca
contra la que rompe el agua, casi sin salpicar
al otro lado.
Ahí es posible repasar pensamientos a diario,
es decir: enredarse. Encontrar figuras geométricas
de pesadilla o sueño, y canciones en reversa.
Ya casi no hay albatros.
En la arena encontramos muñecas, muñecos,
retazos, pedazos de juguetes, trozos de cosas.
Pero también cascarones gigantes de barcos
que alguna noche apagada de estrellas encallaron.
Fue en un sueño de agua, de esos que susurran de lejos.
Ya no encontramos nociones de santidad
ni en nuestros pies descalzos, ofrecidos a la luna,
llagados de caminar en la senda del bien
y por los caminos que llevan a las montañas sagradas.
Pero caminar, cabizbajo, es casi tan difícil
como respirar
y latir el centro.
Es que los nervios a veces son cadenas pesadas
que arrastran embarcaciones enteras
por desiertos.
Desperté de nuevo, o me dormí
sobre la baba caliente o fría.
Soy un caracol en un jardín.
Lo sé ahora, lo presentía,
siempre lo presentí
o lo supe
hasta en mi edad más tierna
cuando de susurro y lejanía era mi sueño,
lago estrellado en profunda oración,
murmurando algo al origen de los tiempos.
Amén.
mz
Sensación táctil, llena de raspones y sangre.
Lemura, ¿es una tierra o un animal?
Si es animal, lo imagino montado por enanos.
Si fuera una tierra, sería lejana en el tiempo,
a barco de distancia
y por enanos gobernada.
Como decían las esporas a mi oído
“busca el fuelle que te infle los párpados”.
Como susurraban las esporas en oración
a los pelos nervios de mi nariz:
“hora de la alergia”. Diablos.
Entonces la mágica flema
crece y estimula el verde y agua.
Acariciando cactos frente a un espejo.
La mano, diversa de dedos
avisa a coro que sus dolores
no se reflejan.
Diapositivas de clase de ciencias naturales,
decoloradas por los años y las miradas,
ahora son proyectadas contra el paredón
de mi patio trasero.
Hay otras paredes, como las que contienen el mar.
En efecto, existe una playa siempre nublada
y desde su arena se eleva una muralla blanca
contra la que rompe el agua, casi sin salpicar
al otro lado.
Ahí es posible repasar pensamientos a diario,
es decir: enredarse. Encontrar figuras geométricas
de pesadilla o sueño, y canciones en reversa.
Ya casi no hay albatros.
En la arena encontramos muñecas, muñecos,
retazos, pedazos de juguetes, trozos de cosas.
Pero también cascarones gigantes de barcos
que alguna noche apagada de estrellas encallaron.
Fue en un sueño de agua, de esos que susurran de lejos.
Ya no encontramos nociones de santidad
ni en nuestros pies descalzos, ofrecidos a la luna,
llagados de caminar en la senda del bien
y por los caminos que llevan a las montañas sagradas.
Pero caminar, cabizbajo, es casi tan difícil
como respirar
y latir el centro.
Es que los nervios a veces son cadenas pesadas
que arrastran embarcaciones enteras
por desiertos.
Desperté de nuevo, o me dormí
sobre la baba caliente o fría.
Soy un caracol en un jardín.
Lo sé ahora, lo presentía,
siempre lo presentí
o lo supe
hasta en mi edad más tierna
cuando de susurro y lejanía era mi sueño,
lago estrellado en profunda oración,
murmurando algo al origen de los tiempos.
Amén.
mz
miércoles, 27 de febrero de 2008
Furiosa felea
furiosa felea
chirolas de cornalito
los entes me dan calor
el día de enfrente
parpadea
además de otras muchas maravillas
y la estatua de barro fresco acaba de darle a cada mañana su ingenuidad, y tal vez realidades a los cielos abiertos que borbotan
los murciélagos de carbón no arden ya por propia voluntad sino por simple espasmo
Todos los dioses juntos subidos sobre su araña alada, masticando helechos sagrados
trote, presenta slot para ideas que vengan envueltas en mucosidades
a sus anchas en el mar unen continentes con los miembros, al extenderlos; así en un país le dan un apretón de manos al ujier en compota y en otro lamen fetos abortados a montones
La última transmisión de Dios en esta Tierra
no la transmitieron tal vez a causa de dificultades técnicas
tal vez el peinado de los jacarandá invitados no era suficientemente estilizado
para colmo los boy-scouts en aceite hirviendo no parecían querer cesar en sus gritos todos agónicos
el olvido deshizo el texto y un ciego volvió a encenderlo en sus recuerdos
los recuerdos de un ciego son como un universo siempre estrellado, estrellado de distancia plena
salvo cuando desde millones de años luz se acerca algún tipo de entidad en forma de meteoro
cuya cola-de-luz en eterna efervescencia
replumaba el fondo de las oscuridades propias del espacio
y ajenas al niño dios hombre que se afeitaba reflejándose en las superficies no previstas por los hombres, que lo primero que hacían era acudir a simples espejos
chirolas de cornalito
los entes me dan calor
el día de enfrente
parpadea
además de otras muchas maravillas
y la estatua de barro fresco acaba de darle a cada mañana su ingenuidad, y tal vez realidades a los cielos abiertos que borbotan
los murciélagos de carbón no arden ya por propia voluntad sino por simple espasmo
Todos los dioses juntos subidos sobre su araña alada, masticando helechos sagrados
trote, presenta slot para ideas que vengan envueltas en mucosidades
a sus anchas en el mar unen continentes con los miembros, al extenderlos; así en un país le dan un apretón de manos al ujier en compota y en otro lamen fetos abortados a montones
La última transmisión de Dios en esta Tierra
no la transmitieron tal vez a causa de dificultades técnicas
tal vez el peinado de los jacarandá invitados no era suficientemente estilizado
para colmo los boy-scouts en aceite hirviendo no parecían querer cesar en sus gritos todos agónicos
el olvido deshizo el texto y un ciego volvió a encenderlo en sus recuerdos
los recuerdos de un ciego son como un universo siempre estrellado, estrellado de distancia plena
salvo cuando desde millones de años luz se acerca algún tipo de entidad en forma de meteoro
cuya cola-de-luz en eterna efervescencia
replumaba el fondo de las oscuridades propias del espacio
y ajenas al niño dios hombre que se afeitaba reflejándose en las superficies no previstas por los hombres, que lo primero que hacían era acudir a simples espejos
jalea de lo dulce de las armonías de los abrazos cuando el otro parece un muñeco de trapo y uno una forma sacudirle la tierra de los días
que se le acumula en el saco marrón y luego vuela, con el palmeo de almohadón
se va acumulando y sana la sensación de estar atado como un perro de cartón atado una payaso de felpa
mz
que se le acumula en el saco marrón y luego vuela, con el palmeo de almohadón
se va acumulando y sana la sensación de estar atado como un perro de cartón atado una payaso de felpa
mz
lunes, 11 de febrero de 2008
Puntada de voz en los labios
Si tibia es la sonrisa fuego que arropa,
Suave es tu nada clona,
Que quiere balbuceo en frasco
En noches de ambiente fresco
Digno de errores acumulados
Donde se nívea la sonrisa ruego,
Tan niña en su goce esfero.
Hiela geminal, con ropaje esófago
O distraídamente esofagante
Tanto que se dislexia en poses
Como diciendo "tracto".
Nueva terminal del aire ronda
Las finas madejas que a su voz se cosen.
Brillan coloreados centelleos que tosen
Imitando silencios de maquina
Y a insectos que bailan agónicos.
Son sus pausas
Así como la de los árboles cojos.
Qué perla muerde o que pus se genera
Cuando su voz
Eclosiona.
mz
Suave es tu nada clona,
Que quiere balbuceo en frasco
En noches de ambiente fresco
Digno de errores acumulados
Donde se nívea la sonrisa ruego,
Tan niña en su goce esfero.
Hiela geminal, con ropaje esófago
O distraídamente esofagante
Tanto que se dislexia en poses
Como diciendo "tracto".
Nueva terminal del aire ronda
Las finas madejas que a su voz se cosen.
Brillan coloreados centelleos que tosen
Imitando silencios de maquina
Y a insectos que bailan agónicos.
Son sus pausas
Así como la de los árboles cojos.
Qué perla muerde o que pus se genera
Cuando su voz
Eclosiona.
mz
viernes, 1 de febrero de 2008
Para tener presente
Para tener presente
mejor descascararse pronto;
desenmascararse, olvidarse de la carcasa
sobre los médanos del alma.
Allí hacer fogatas
junto a los naufragios propios.
Para tener presente
no es necesario poseer casi nada
ni ceñirse a algo
y menos acumular cucharadas
de "¿cuándo?" o "ahora".
Para tener presente
existe a veces el "ya mismo"
de los abrazos que no espantan
que son como de peluche estatua.
Para tener presente
hay que hallarse vagabundo
con poco equipaje:
sólo una bolsa en la que entre justo
un suspiro,
una plegaria
y que sea de arpillera.
Para tener presente.
mz
mejor descascararse pronto;
desenmascararse, olvidarse de la carcasa
sobre los médanos del alma.
Allí hacer fogatas
junto a los naufragios propios.
Para tener presente
no es necesario poseer casi nada
ni ceñirse a algo
y menos acumular cucharadas
de "¿cuándo?" o "ahora".
Para tener presente
existe a veces el "ya mismo"
de los abrazos que no espantan
que son como de peluche estatua.
Para tener presente
hay que hallarse vagabundo
con poco equipaje:
sólo una bolsa en la que entre justo
un suspiro,
una plegaria
y que sea de arpillera.
Para tener presente.
mz
jueves, 1 de noviembre de 2007
Como ocaso por su infancia
odio
dolor
bolainas
Conde de San Pepe
al pie de su bidet, 1869
dolor
bolainas
Conde de San Pepe
al pie de su bidet, 1869
Trazando el aro de fuego que te mantra,
fuga difusa transciende el alma.
Escuda su cabeza en la pasta magra.
Numen, pelo, raro, negro, claro, trato.
Posee nuca pero no, no habla.
Gota, polen, ácaro,
sapo, jarra, alba.
Inyecta espuma goma,
aroma de gorgojo sado.
Paloma de asbesto
hiere el cielo cromada.
El gorgoteo de gordo ahogado
alienta a tragar nafta.
Macanudo en la sala
sobre el ojo el gotero sangra.
“Me desanima la temperatura en la que me han freído.
Mis protuberancias no son tantas como para tal aspereza:
ni siquiera me palmeo la entreceja con mí intestino grueso
ni tampoco me hago pis en las manos para combatir la pobreza.”
Ahora posee habla.
Ya no mastica solo:
clama, clama,
pule horas vacías
y las estatuas le dan charla.
pequeñas dosis nubes
surte
efecto el tuerto trama
juegos con
hilos niños
en hamacas
¡paz! ¡alga!
sí
ya retumba la mañana
tum tum tum, tum tum
tum tum tum, tum tum
mz
martes, 30 de octubre de 2007
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